La firma bajo la dirección creativa de Maite Casademunt ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección otoño-invierno 26/27, un viaje al Nueva York de los setenta donde conviven lo bohemio y lo sofisticado. La propuesta recoge ese pulso creativo en el que arte, música y moda comparten calle y actitud. La ciudad aparece como escenario y como energía.
La colección se construye desde esa idea de city boho chic entendida como forma de moverse por el mundo. No es una cita nostálgica, sino una relectura del imaginario setentero con mirada actual. El universo visual alterna el ritmo urbano con una sensualidad más relajada, dibujando a una mujer que combina eclecticismo y seguridad.
En pasarela, los neutros marcan la base: marrones y negros que se funden con naranjas quemados, camels y ocres, atravesados por mostazas y fucsias oscuros. Los estampados amplían el registro con florales, paisleys y geométricos de aire vintage, junto a cuadros, logomanía retro y el animal print, que mantiene su lugar como sello reconocible de la casa. Aparecen cuellos de pelo, chaquetas viniladas, maxi vestidos fluidos y bombers satinadas, mientras la sastrería gana peso con detalles joya y volúmenes que trabajan la textura y la proporción.
La colección avanza con el mismo ritmo que la ciudad que la inspira: intensa, magnética y siempre en movimiento.













































