La firma bajo la dirección creativa de Domingo Rodríguez Lázaro, ha presentado en 080 Barcelona Fashion su colección spring-summer 27 SUPERNOVA. Con ella culmina su décimo aniversario. La explosión de una estrella al final de su ciclo sirve de imagen para el momento de la marca: una década cerrada y una etapa que empieza.
El referente es Madonna, leída como icono cultural en reinvención constante. De Hollywood y Die Another Day a su actuación en los MTV Video Music Awards, su manera de cambiar imagen, música y actitud marca el pulso de una colección que entiende la moda como herramienta de comunicación. La etapa actual de la artista, Confessions II, con su regreso a la electrónica y al dance, conecta con el brillo de la propuesta.
La colección recorre el día, de la oficina a la noche. La sastrería de raya diplomática aparece en trajes de chaqueta y faldas lápiz, y las chaquetas bomber y harrington cambian de proporción según los códigos de la casa. El Space Age, el glamour de los noventa y el Gucci de Tom Ford conviven como referencias. Satén, cuero y pelo tibetano reciclado se mezclan con punto y acabados brillantes en una silueta sport & chic más relajada, con mini chaquetas, minifaldas y conjuntos coordinados. La paleta va del azul aguamarina y pastel al lila, lavanda, mostaza, rosa y coral aguados, con el blanco y el negro como contraste.
Calzado y tecnología ya forman parte del lenguaje de la firma. Lo confirman una bota de satén con bolsillos plastrón, unos stilettos en raya diplomática y satén, y la colección de accesorios y el look exclusivo desarrollados junto a Samsung.


















































