Dolores Promesas ha vuelto a Madrid. La firma ha celebrado un encuentro en Monbull Madrid para presentar su nueva etapa, su colección de verano y un primer adelanto de su propuesta de invierno, en una cita que ha reunido a amigas de la marca, prensa, creadoras de contenido y rostros conocidos.
Nacida en 2005, Dolores Promesas ha construido un universo reconocible a partir de una mirada femenina, romántica y con sentido del humor. Su imaginario, ligado a un personaje propio y a una forma muy particular de entender la moda, ha acompañado a una generación que encontró en sus prendas una mezcla de sensibilidad, ironía y carácter.
La marca inicia ahora una nueva etapa de la mano de Grupo Merletti, fabricante de la industria textil española con trayectoria en la producción para firmas del panorama nacional. Al frente del relanzamiento se sitúa Ángel Burgueño, que asume esta nueva fase con una visión renovada de la firma y de su identidad.
El espacio Monbull Madrid se transformó para la ocasión en un escenario muy vinculado al universo Dolores Promesas. El rosa marcó el ambiente, la hortensia fue la flor protagonista y los lazos, las telas y las piezas expuestas construyeron una atmósfera cercana al lenguaje visual de la marca.
Durante el encuentro se pudo ver la colección de verano, lucida por influencers y amigas de la firma. También se presentó en primicia la próxima colección de invierno, en la que aparecen siluetas femeninas, volúmenes, accesorios, pañuelos y prendas de punto.
Dolores Promesas vuelve con Tula, con flores en el pelo y con una forma de vestir que sigue hablando de emoción, humor y segundas oportunidades.










