Odette Álvarez ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección spring-summer 27, Nimba. El nombre nace de nimbus, la voz latina para nube, y señala ese instante en el que todo parece colocarse en su sitio. Tras quince años al frente de la marca, la diseñadora dirige la mirada hacia las mujeres que han acompañado su trayectoria creativa.
En ellas reconoce la fuerza, la sensibilidad y la sofisticación que traslada a esta colección. La armonía, la proporción y el equilibrio de la estética japonesa marcan el punto de partida para pensar la silueta. Ahí conviven el volumen etéreo y la línea limpia y estructurada.
La paleta recorre el cielo y la luz: blanco, azul nube y azul índigo dan paso a un rango pastel de rosa, amarillo y malva, en contraste con la intensidad del negro y el rojo escarlata. Seda, bambula, lino, algodón, popelín y denim conforman la base textil de la colección. Sobre ella trabajan los bordados de cristales y lentejuelas florales, uno de los sellos reconocibles de la firma, que suman textura, movimiento y oficio a cada pieza.
Quince años de oficio que se leen en esta colección a través de los bordados y de una paleta que no necesita levantar la voz.































































