Ernesto Naranjo ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección otoño-invierno 26/27, THE RETURN — THE CELEBRATION. El diseñador ha regresado al formato desfile en Madrid después de varias temporadas mostrando su trabajo en Londres, París, Milán o Barcelona. Ha vuelto al lugar donde comenzó, a aquella EGO de 2014, y lo ha hecho desde una madurez visible. El regreso se plantea como celebración y como gesto consciente.
La colección se construye desde el diálogo entre cuerpo y materia. Aparecen volúmenes que se pliegan, se tensan y se desplazan sobre el torso, como si conservaran la memoria de un movimiento reciente. La influencia de Ángela de la Cruz se percibe en esas piezas que parecen dobladas o “colapsadas», mientras la precisión estructural cercana a Gillian Theobald introduce paneles ensamblados y ritmos geométricos que ordenan la silueta. El espíritu Gutai atraviesa la propuesta: torsiones congeladas, pliegues que evocan empujes, superficies que registran la acción física sobre el tejido. La prenda funciona como huella.
El collage textil aporta una dimensión emocional. Fragmentos y materiales diversos se ensamblan en una reconstrucción que habla de trayectoria y de identidad acumulada. Sobre esa base escultórica emerge el imaginario festivo habitual en Naranjo: destellos, referencias a showgirls y una energía nocturna que recuerda a Studio 54 desde un lugar contemporáneo. La luz y el color activan la colección y la desplazan hacia la pista de baile.
El retorno no se detiene en la nostalgia. Se mueve hacia delante, con el cuerpo como punto de partida y la celebración como forma de estar.













































































