La firma Isabel Sanchís ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección otoño-invierno 26/27 como un ejercicio de cruce. La propuesta parte del estudio de tejidos tradicionales para tensarlos entre sí y provocar fricciones nuevas.
Ese gesto se traduce en combinaciones poco habituales y en la superposición de tipologías que alteran la silueta: prendas de base más limpia sobre las que se construyen capas estructuradas, piezas de costura que irrumpen sobre volúmenes más contenidos. La paleta se concentra en granates y grises, con el negro como ancla que ordena el conjunto. La innovación técnica aparece en la integración de iluminación en piezas concebidas como parte del diseño: flores que incorporan luz y un vestido completo que la integra en su estructura. Tecnología, artesanía y costura se ensamblan en un mismo plano.
Aquí la luz no actúa como efecto escénico, sino como una nueva capa de construcción sobre el cuerpo.





































































