La firma bajo la dirección creativa de Jaime Álvarez ha prensentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección otoño-invierno 26/27, un ejercicio de precisión donde la memoria se convierte en estructura. Mans sitúa el punto de partida en el vínculo entre las mariposas de Van Gogh y la disciplina de la sastrería, y desde ahí construye una propuesta que equilibra emoción y técnica.
La mariposa funciona como símbolo y como método. Las alas se traducen en cortes limpios, en cuellos que se abren con ligereza y en volúmenes que sugieren movimiento sin perder control. La silueta avanza firme, con una arquitectura en la espalda que remite a la herencia escultórica de Balenciaga y al gesto envolvente del obi japonés. Esa construcción se percibe en hombros definidos y en piezas que abrazan el torso para liberar la caída posterior.
La colección incorpora el algodón de las batas de farmacéutico, elegido por el recuerdo de su abuelo, encuentra forma en prendas de líneas depuradas, donde la materia sostiene el relato. La lana aporta estructura, el cashmere suaviza el volumen, la seda introduce brillo y la gasa abre espacios de aire. Peso y ligereza conviven en un mismo patrón. Cada salida confirma una idea clara: la sastrería también puede transformarse sin perder su centro.

















































































