Ernesto Naranjo ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección spring – summer 27 Ondine. La propuesta piensa el vestido como materia en movimiento, nunca fija sobre el cuerpo.
La colección parte de una idea del cuerpo en movimiento continuo, donde ni la prenda ni la postura se fijan del todo. Naranjo encuentra referencias en las investigaciones perceptivas de Ann Veronica Janssens, en las huellas escultóricas de Rachel Whiteread y en la relación entre cuerpo y gesto que atraviesa la obra de Franz Erhard Walther. De ahí surge una lectura del vestido como experiencia viva.
Una sensibilidad surrealista recorre la colección: broches escultóricos con formas de medusas y anémonas se adhieren a las prendas como si crecieran de manera espontánea, y desdibujan el límite entre cuerpo, naturaleza y vestido.
Organza, tul, satén y tejidos translúcidos construyen una atmósfera donde la transparencia y el volumen conviven. Capas suspendidas, torsiones, pliegues y drapeados dejan ver la construcción interna de las prendas. La gravedad actúa sobre la materia: cada silueta cambia con el cuerpo que la lleva.
En Ondine, el movimiento nace del corte: de las torsiones y los drapeados que dejan a la vista la construcción de cada prenda.








































































