La firma Pedro del Hierro, bajo la dirección creativa de Nacho Aguayo y Álex Miralles, ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección spring-summer 27, Hanami. El desfile, celebrado en el Invernadero del Palacio de Cristal de Arganzuela, ha abierto la 84ª edición de la pasarela. La propuesta parte de la tradición japonesa de contemplar la floración de los cerezos, un ritual que entiende la belleza efímera y la desconexión del tiempo cotidiano como forma de lujo.
Hanami traza un itinerario entre Asia y Occidente, atento a la huella que dejan en nosotros los lugares que atravesamos y a la que nosotros dejamos en ellos. De esa doble huella nace una colección que traduce el cruce cultural en gestos concretos de vestir.
En la propuesta femenina, los volúmenes y los drapeados construyen movimiento: cortes holgados, detalles anudados y pantalones cargo conviven con jacquards brillantes, fajines a contraste y el mantón de manila reinterpretado como prenda. La sastrería recurre a cierres cruzados, cuellos mao y siluetas tipo tang, con lazos que sustituyen a los botones y se combinan con bermudas o faldas drapeadas.
En el hombre, la fluidez se apoya en el lino, el rayón y la seda lavada, con efectos arrugados y plisados que reimaginan el kimono en la sastrería y en el esmoquin, y dan protagonismo a la camisa, con nuevos cuellos y tejidos más atrevidos. El tricot calado deja parte de la piel al descubierto y aporta un aire folk a jerséis, camisetas y polos.
La paleta combina una base sobria —azul petróleo, negro— con acentos de aguamarina, amarillo cítrico, coral y rosa chicle, y reserva el brillo de las lentejuelas para las prendas más nocturnas.
En Hanami, el mantón de manila convertido en prenda concentra, mejor que ningún otro gesto, el cruce entre Asia y Occidente que recorre toda la colección.

































































































































