La firma Roberto Torretta ha presentado una colección cápsula inédita a través de un shooting realizado en su propio atelier de la calle Fereluz, un espacio concebido por Patricia Urquiola donde arquitectura, luz y textura construyen el marco de la propuesta. En este formato íntimo, la colección se plantea como una exploración de la materia y del gesto, entendidos como origen del diseño.
La propuesta se mueve en una escala contenida, donde la prenda se observa de cerca y la construcción adquiere protagonismo. El diálogo con el espacio —superficies, luz natural y ritmo arquitectónico— acompaña una colección que privilegia la precisión sobre el espectáculo.
En mujer, los vestidos de crêpe de chine de seda aparecen en versiones lisas y estampadas, con siluetas fluidas que siguen el movimiento natural del cuerpo. La línea masculina introduce una elegancia relajada: prendas de proporciones cómodas donde textura, color y detalle afinan una estética cotidiana. La colección se construye desde la materia y la caída, más que desde el artificio.


























