La firma Hannibal Laguna ha presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid su colección spring – summer 27, Luminhaz. La propuesta convierte la luz en materia: un haz que atraviesa y revela el cuerpo.
La colección llega después de Blacknoir, la línea que la casa dedicó a la oscuridad, y traza ahora el camino inverso hacia la claridad. Hannibal Laguna busca esa luz que aparece a la hora dorada del atardecer, cuando los contornos se suavizan y todo parece armonizarse. La inspiración se apoya en dos referencias del patrimonio español: la espiritualidad del Transparente de la Catedral de Toledo, donde la arquitectura se abre para dejar paso a la luz, y el brillo de la custodia de Enrique de Arfe, capaz de reflejarla y proyectarla.
Los vestidos revelan la anatomía femenina y la enmarcan en siluetas escultóricas, con líneas tubulares y péplum, faldas corola de corte tectónico y cinturas marcadas por la corsetería; los escotes dejan la clavícula al descubierto y las mangas se elevan en cúpula sobre el hombro. El bordado, cargado de pedrería, cubre los volúmenes como un joyero barroco y traslada al textil las técnicas de la orfebrería monumental. Redes de filigrana metálica bordadas en perlas y cristal se superponen a gasas y encajes, con efectos translúcidos que evocan el alabastro. La paleta gira en torno a un dorado tratado como superficie, el marfil entre pliegues de satén y acabados en pergamino y laca que fragmentan la luz en distintas direcciones.
En Luminhaz, la luz se construye, sobre todo, con el bordado hecho a mano.

























































